Nadie elige ser refugiado. Nadie elige dejar a su familia, sus pertenencias y  saber que difÃcilmente podrá volver a su tierra. Nadie elige estar perseguido. Nadie es feliz estando obligado a salir de su paÃs y razones para esto hay muchas. No sólo puede ser una guerra. Puedes ser refugiado por tu orientación sexual, tus ideas polÃticas, por ser albino, por ser indÃgena, por pertenecer a un minorÃa religiosa, por pertenecer a una étnia distinta a la que gobierna. Y puede ser por hambre.

La suerte que corren los más de 43 millones de refugiados en el mundo es tan distinta como el origen de su situación. Algunos logran reiniciar su vida, otros vagan de un paÃs a otro hasta encontrar su lugar, otros no desisten y buscan desde el exilio acabar con la situación que les hizo huir de su tierra. Pero todos ellos no olvidan las consecuencias materiales y psicológicas de la salida. Ni las de la entrada. Llegar a un paÃs que no sólo no conoce la realidad del tuyo, sino que parece no importarle, ya que en numerosas ocasiones deniegan el asilo casos donde queda patente la violención de los derechos humanos.
Dejo esta reflexión por hoy aquÃ, ya que prefiero que provecheis el tiempo en leer un reportaje de Estela Giraldo para RNE en el DÃa del Refugiado:
http://www.rtve.es/noticias/20120620/nadie-elige-ser-refugiado-tenemos-responsabilidad-protegerlos/538121.shtml
Y no olvides que mañana tu y yo podemos convertirnos en refugiados, asà que ponte en su piel.